*Ha pasado un mes desde las elecciones municipales y son pocos los que dudan del robo electoral
Amalia Morales
nacionales.laprensa.com.ni
Parte de municipios del supuesto fraude
Según el conteo del PLC, ellos habrían ganado 81 alcaldías y no las 36 que les adjudicó el CSE en el informe oficial que presentó el pasado 20 de noviembre.
Amalia Morales
nacionales.laprensa.com.ni
Parte de municipios del supuesto fraude
Según el conteo del PLC, ellos habrían ganado 81 alcaldías y no las 36 que les adjudicó el CSE en el informe oficial que presentó el pasado 20 de noviembre.
1. Managua
2. Chinandega
3. Cinco Pinos
4. Chichigalpa
5. León
6. La Concordia
7. Wiwilí-Jinotega
8. Jinotega
9. Nindirí
10. Masaya
11. La Concepción
12. Juigalpa
13. Santo Tomás
14. La Libertad
15. San Francisco de Cuapa
16. Laguna de Perlas
17. Teustepe
18. Sébaco
19. Corinto
20. Rivas
21. Jalapa
22. Totogalpa
23. San Juan de Río Coco
24. Altagracia.
Alejandro Samaniego asegura que fueron entre 35 y 40 alcaldías en las cuales ocurrió el fraude, sin embargo, en el conteo basado en su propio testimonio y en el de varios fiscales de su partido que fueron consultados, el cuestionamiento no sobrepasa las alcaldías que a continuación se detallan:Fuente: Fiscales del PLC
72 horas de tensión electoral en Managua
“Nosotros nacimos muertos en esa contienda electoral”, dice Luis Rodríguez, fiscal departamental liberal de Managua.
Rodríguez, quien estuvo en el centro departamental electoral de la capital, asegura que ahí nunca se realizó el debido proceso de cierre de las 2,107 actas de Managua, ni de ningún otro municipio del departamento, que según el procedimiento es el paso previo para darle paso al cierre.
A estas alturas, en que ha transcurrido, un mes y un día después de las cuestionadas elecciones municipales, Rodríguez dice que no se explica de dónde sacó el presidente del Consejo Supremo Electoral, CSE, Roberto Rivas, los datos que leyó el jueves 20 de noviembre, donde apuntó como ganador de Managua al candidato del FSLN, Alexis Argüello.
El fiscal liberal asegura que “nunca se abrió el área de procesamiento de datos”, y considera que el magistrado Rivas tuvo que basarse en los faxes que se transmitieron desde las Juntas Receptoras de Votos, JRV, las cuales han sido ampliamente cuestionadas por la ciudadanía.
Mientras esperaban las actas de la capital, Rodríguez recuerda que llegaron la mayoría de las actas del municipio El Crucero, las cuales daban como triunfador al FSLN. “Ellos ganaban como por 1,050 votos (...), sin embargo, esos resultados eran turbios”, afirma.
El fiscal describe que desde el domingo hasta el miércoles, luego del fallido cotejo, el personal del Partido Liberal vivió muchas horas de tensión y estuvo sometido a expulsiones y presiones constantes por parte del personal electoral que en todo momento trató de favorecer al personal del partido oficialista. “Éramos los únicos que estábamos pendientes de los resultados y de las actas, además de los sandinistas (...) nunca vi a fiscales de otros partidos (...) sólo en una ocasión, en una noche encontré al señor Tardencilla, pero de ahí no había nadie de ningún partido”, recuerda este fiscal, quien ahora, al recordar lo que ocurrió durante esos días en que se habló de conteo y cotejo de las actas, piensa que todo estaba dispuesto para “que nos robaran a como diera lugar”, afirma.
El fantasma de la abstención
En municipios como Chinandega, seis de cada 10 personas no votaron; mientras en Jinotega, cuatro de cada 10 no acudieron a ejercer su derecho a elegir en las urnas.
La noche del siete de diciembre, día de la popular fiesta de La Gritería, que se celebra todos los años en honor a la Virgen María, el altar más concurrido fue el de la Plaza de la Revolución. Ahí, con un telón de fondo de luces arcoiris que forman el gigante árbol de Navidad erigido en esa plaza, el mandatario Daniel Ortega, su esposa Rosario Murillo y su hija Camila repartieron juguetes a cientos de niños, y bolsas repletas con granos básicos a los mayores que ese día, desde muy temprano, se descolgaron de los barrios más pobres para abarrotar el altar del Gobierno.
Hace 18 días, en otro punto de referencia en Managua, en las inmediaciones del hotel Hilton Princess, Ortega y Murillo también celebraron ante una multitud rojinegra el triunfo en 105 alcaldías de un total de 146, que le otorgó al FSLN —el partido de Gobierno— el abrupto informe oficial del Consejo Supremo Electoral (CSE), tras unos comicios municipales que un mes y un día después continúan siendo cuestionados por distintos sectores políticos y sociales del país. Cada día se suman más voces a favor de la anulación de los resultados del 9 de noviembre, y de la realización de nuevas votaciones.
A la cabeza de esa demanda de anulación está la oposición encabezada por la Alianza Partido Liberal Constitucionalista-Vamos con Eduardo, desde cuyas filas se continúa tildando de “viciado” y “fraudulento” el proceso electoral que se vivió el pasado nueve de noviembre.
Alejandro Samaniego, fiscal nacional del PLC, asegura que su partido ganó 81 alcaldías y que hubo fraude en 35 ó 40 comunas del país (ver adjunta parte de esa lista) en las que el CSE concedió el triunfo al oficialismo. La organización de observación Ética y Transparencia ha coincidido con esa lista, según declaró Roberto Courtney, su director ejecutivo.
Entre las alcaldías discutidas, según Samaniego, se encuentran Managua, La Concepción, Masaya, Laguna de Perlas, La Concordia y Wiwilí-Jinotega, municipio poblado por ex miembros de la Resistencia Nicaragüense y que históricamente ha votado por la corriente liberal, pero que en este proceso electoral, según publicaron las autoridades electorales en el diario oficial La Gaceta, optó por la casilla del FSLN.
En las cuentas de la Alianza PLC, el liberalismo también habría conquistado en las urnas las cabeceras de Chinandega, León, Chontales, Jinotega, Masaya y Rivas. LA PRENSA consultó a fiscales y representantes legales de estas siete cabeceras departamentales del país, para entender cómo se urdió el fraude que han denunciado y en qué condiciones se trabajó el día de los comicios.
PASO 1. LA ANTESALA
En la antesala de las votaciones, los fiscales señalan la entrega de miles de cédulas a simpatizantes del FSLN, como la principal anomalía previa encaminada a modificar resultados. Celso Castillo, fiscal departamental del PLC en Masaya, dice que en el municipio de Niquinohomo, por ejemplo, se entregaron cerca de un mil cédulas a menores de edad.
Esta historia, con menos o más números, se repitió en comarcas como Hato Grande en Chontales, en varios municipios de Chinandega, en La Concordia, Jinotega, donde hubo casos de gente que se presentó a votar con dos documentos supletorios, pero también se replicó en los 10 municipios de León, según denunciaron fiscales de la oposición.
En algunos casos, como el de Hato Grande, fueron vistos miembros de Unión de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) entregando cédulas a ciudadanos que previamente se identificaban con el partido de Gobierno, explica Francisco Urbina, fiscal suplente del Partido Liberal.
En Chinandega se habrían repartido entre tres mil y cuatro mil cédulas a correligionarios del sandinismo.
Un caso particular fue el de La Concordia, en Jinotega, donde fueron inscritas para votar unas 600 personas originarios de Yalí, San Rafael del Norte y aún del vecino Estelí, con el fin de abultar el padrón electoral. La situación se ha denunciado a las autoridades respectivas, dice Alcalá Blandón, representante legal del PLC en Jinotega, y agrega que no es la primera vez, que en ese municipio ocurrió lo mismo en las elecciones pasadas.
En San Jorge, Rivas, se prohibió ejercer su derecho al voto a muchos pobladores de esa circunscripción, según recuerda Thelma Vanegas, representante legal del PLC.
Otro paso previo que ha sido denunciado en las últimas semanas fue la infiltración de simpatizantes sandinistas en las filas de fiscales de otros partidos que participaban en la contienda, como es el caso de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), el Partido de la Resistencia Nicaragüense (PRN) y Alternativa por el Cambio (AC).
En el caso del ALN, el propio candidato a la Alcaldía de Managua, Efraín Payán, reconoció en entrevista al suplemento Domingo, de LA PRENSA, hace dos semanas, que la “ALN estaba penetrada a profundidad”.
En los otros dos casos, hasta ahora, PRN y AC, no ha habido un pronunciamiento sobre la penetración en sus filas durante las votaciones.
En la práctica, los miembros de la oposición quedaron en desventaja frente a la cantidad de miembros del oficialismo. Hubo muchas mesas en que la relación era de nueve a uno, tomando en cuenta el número de fiscales , presidente y miembros de mesas, más los policías electorales.
PASO 2. ABRIR ANTES Y CERRAR EL PASO
El día de las votaciones, desde muy temprano, los miembros de mesa y los fiscales que no eran afines al partido de Gobierno notaron las primeras irregularidades: apertura de Juntas Receptoras de Votos (JRV) antes de la hora, y nombramiento de menores de edad, 18 años, como presidentes de mesa, anomalía que ha sido reconocida por el magistrado liberal del CSE, Luis Benavides.
En Chontales se reportó por lo menos una docena de casos en los cuales las mesas estaban constituidas por menores de edad.
En algunos municipios, sin mayores argumentos a los fiscales adversarios no se les permitió la entrada a las JRV, pese a que habían sido acreditados de acuerdo a los criterios de la Ley Electoral.
Ramón Corea, fiscal departamental de Chinandega, dice que el 20 por ciento de los fiscales del PLC no lograron entrar a las JRV. A unos porque no los acreditaron, a otros porque no les permitieron la entrada.
En el transcurso del día, y tras un forcejeo verbal, en algunos municipios los presidentes de las mesas permitieron el ingreso de los fiscales.
Antes de las 6:00 a.m., se abrieron algunas mesas, pero también hacia la 1:00 p.m., como ocurrió en Santa Rosa del Peñón, fue otro de los extremos de apertura de JRV.
PASO 3: NO A IMPUGNACIÓN
Alejandro Samaniego asegura que una dificultad que se presentó en muchas JRV, de acuerdo a las denuncias recopiladas, es que a muchas mesas, dentro del material electoral, no les fueron incluidos, de forma arbitraria, los formatos para ejercer el derecho a impugnación. “Muchos anotaron en papelitos los datos de impugnación, pero éstos luego no tenían validez porque no estaban escritos en el formato debido”, explica el fiscal.
En algunos casos se recurriría luego a la impugnación para mesas en las que iba ganando la oposición. Con ese fin, “nos impugnaron un 20 por ciento de las que íbamos ganando en Chinandega”, dice Ramón Corea.
Los votos de más fue otro fenómeno del 9 de noviembre. En la comarca San Juan de las Pencas, en Chinandega, por ejemplo, donde nunca habían votado más de 150 personas, el número de votantes se multiplicó en estas votaciones. Salieron a votar 320, de los cuales 300 de sus votos favorecerían al partido de Gobierno, y sólo 20 al opositor PLC.
PASO 4: TRANSMISIÓN YALTERACIÓN EN EL CAMINO
En algunos municipios las votaciones transcurrieron con pocos tropiezos en las mesas de votaciones. Incluso, las transmisiones de los primeros resultados, con el recuento de un alto porcentaje de los votos dieron por ganadores a candidatos que al final de la noche, o en el transcurso del lunes, se convirtieron en perdedores.
Eso pasó en Juigalpa, que con cerca del 90 por ciento de las actas escrutadas, la victoria favorecía al candidato del PLC. Francisco Urbina dice que llegaron a celebrar, sin embargo, hacia las 6:30 a.m. del lunes, la historia dio un giro brusco. El nuevo ganador, contra todo pronóstico, fue la candidata del FSLN, que unos días más tarde confirmaría Roberto Rivas, el presidente del CSE en la lectura del acta oficial.
“Habíamos ganado con más del 54 por ciento de los votos (...) ya habíamos celebrado, no era posible que cambiaran el resultado”, recuerda Urbina.
Mientras que en Jinotega, sostienen que en sus actas, las que esperarían cotejar con las actas del CSE, ellos ganaron con 19,384 votos, el 51.6 por ciento, mientras que el FSLN habría perdido con 17,662 votos, el 45.9 por ciento. Alcalá Blandón dice quien nunca recibió las actas sumatorias.
En otros casos la alteración de los resultados ocurrió en el trayecto hacia los Centros de Cómputo Municipales.
Como en un guión cuadrado, sin oportunidad para la improvisación, el personal de las rutas fue en su mayoría cercano al FSLN, según denunciaron los diferentes fiscales consultados. Y por el contrario, los opositores fueron desalojados de los vehículos. Eso permitió que se hicieran ajustes a las actas.
Los fiscales consultados explican que había actas de escrutinio con las casillas de las boletas usadas, y de los votos válidos sin llenar, las cuales fueron rellenadas a discreción en los Centros de Cómputos.
En Masaya, hasta las nueve de la noche del domingo los liberales sonreían con el triunfo. “Nos daban una diferencia de tres mil votos”, recuerda Celso Castillo, quien asegura que en este caso los votos se transmitieron de forma correcta. En este caso, y de forma absurda, según apunta, la derrota ocurrió cuando quedaba el conteo de dos JRV.
“Nos dijeron que se habían transmitido bien, llegaban alterados al Centro de Cómputos”, agrega. Los patrones fueron similares en Chinandega y León, donde los candidatos liberales se abstuvieron de celebrar en las calles, por cautela.
PASO 5: ANULACIÓNDE VOTOS
En estas elecciones hubo más de 100 mil votos nulos. Samaniego dice que esa cifra equivale a más del seis por ciento, y que históricamente ha sido de un tres por ciento. “Eso es contradictorio, porque el pueblo de Nicaragua ya lleva varios procesos electorales y la gente se supone que sabe votar, pero aquí pasó lo contrario, según el CSE”, dice Samaniego.
Hoy, un mes y un día después de lo que el diputado liberal José Pallais ha bautizado como un “fraude transparente”, un sentimiento de frustración invade a los partidarios de la oposición.
“Es triste saber que al saber que iban a perder no encontraron más formas que acudir al fraude. Hasta militantes de ellos han reconocido con vergüenza que se actuó de forma indebida”, dice Alcalá Blandón.

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